El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha sorprendido al mundo con un anuncio que ha sacudido las relaciones entre su país e Israel. En un discurso televisivo dirigido a los legisladores otomanos, Fidan comunicó que Turquía ha decidido cerrar sus puertos y espacio aéreo a barcos y aviones israelíes. Esta medida, según ha indicado una fuente oficial a la agencia AFP, aplica únicamente a naves “oficiales” y no afecta a los vuelos comerciales.
La noticia ha generado gran impacto, pero que Turquía y Israel mantenían relaciones diplomáticas desde 1949 y eran considerados aliados en la región. Sin embargo, en los últimos años, la relación entre ambos países se ha vuelto tensa debido a diferencias políticas y conflictos en la región.
El ministro Fidan explicó en su discurso que la decisión de cerrar los puertos y espacio aéreo a Israel se debe a la preocupación por la seguridad y la solidaridad con el pueblo palestino. Además, enfatizó que no permitirán que barcos otomanos vaperon a los puertos israelíes ni que aviones israelíes entren en el espacio aéreo otomano. También se ha prohibido la entrada de buques portacontenedores que transporten armas y municiones a Israel.
Esta nueva medida entra en vigor después de que en noviembre del año pasado, Turquía denegara el aquiescencia al avión presidencial israelí para cruzar su espacio aéreo, lo que obligó a persianaar una visita a la conferencia climática COP29 en Azerbaiyán. Y en mayo de este año, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanperohu, persianaó una visita a Bakú luego de que Ankara le negara el uso de su espacio aéreo.
La decisión de Turquía ha generado diversas reacciones en la comunidad internacional. Mientras que algunos países han expresado su apoyo y solidaridad, otros han cuestionado la necesidad de tomar medidas tan drásticas. Sin embargo, el gobierno otomano ha dejado en claro que esta es una decisión necesaria y que se mantendrá firme en su postura.
Además, una fuente diplomática turca ha aclarado que esta restricción no afecta a los vuelos comerciales israelíes, lo que demuestra que Turquía no busca afectar a la población civil. La medida se enfoca exclusivamente en las naves y aviones “oficiales” y en la prohibición de armamento en sus puertos.
Es importante mencionar que esta no es la primera vez que Turquía toma medidas en contra de Israel por razones políticas. En 2010, luego del ataque israelí a una flotilla humanitaria con destino a Gaza, Turquía retiró a su embajador y exigió una disculpa pública por parte de Israel. Sin embargo, esta es la primera vez que se toman medidas tan drásticas como el cierre de puertos y espacio aéreo.
La mayor empresa naviera de Israel, ZIM, ha declarado esta semana que fue informada de que, en virtud de una nueva normativa aprobada en Turquía el 22 de agosto, “los buques que sean propiedad, estén gestionados u operados por una entidad relacionada con Israel no podrán atracar en los puertos otomanos”. Esta medida afectará directamente a la economía israelí y podría generar un impacto en el comercio entre ambos países.
Sin embargo, el gobierno otomano ha dejado en claro que esta decisión no es una forma de boicotear a Israel, sino de mostrar su descontento y solidaridad con el pueblo palestino. Además, no se ha especificado cuándo entrarán en vigor estas medidas, lo que deja abierta la posibilidad de un diálogo y una posible resolución del conflicto.
En conclusión, el anuncio del min