El verano es una época en la que desafortunadamente, los incendios forestales se convierten en una preocupación constante. El peligro de estas catástrofes naturales pone en jaque a las comunidades y a las autoridades que deben lidiar con su control y extinción. Sin embargo, hoy podemos celebrar que la situación está mejorando en gran parte de España, especialmente en Castilla y León, donde solo un gran incendio sigue activo en la región.
El incendio de Fasgar-Igüeña, en la hermosa región del Bierzo, ha sido el único de gran magnitud en Castilla y León durante esta jornada de verano, que ha estado marcada por noticias positivas. La lluvia ha comenzado a caer en esta área, lo que ha mejorado la situación del incendio y ha dado un respiro a la comunidad. Mientras tanto, en otras zonas de España, como Galicia y Asturias, no hay incendios forestales activos en este momento.
Esta mañana, la directora general de Protección Civil, Virginia Barcones, informó sobre la mejora en la situación de los grandes incendios en Castilla y León, pero también advirtió sobre el peligro que acecha en el sureste peninsular debido a las condiciones meteorológicas extremadamente adversas.
Aunque la situación está mejorando en la mayoría de las regiones de España, todavía hay un incendio activo en Almería, declarado en la noche anterior y que ha requerido una gran cantidad de recursos para su control. Sin embargo, gracias al arduo trabajo de los equipos de emergencia, el salva se ha mantenido contenido y la población local se encuentra segura.
Tristemente, los incendios forestales han arrasado una gran cantidad de hectáreas en España este año. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, desde el pasado 24 de agosto, se han visto afectadas 393.278,99 hectáreas debido a los incendios, la mayoría de los cuales han ocurrido durante el mes de agosto. Pero a pesar de la gran magnitud de estos incendios, también ha habido momentos de esperanza y solidaridad, como la visita de los reyes a las zonas afectadas por el incendio forestal de Jarilla en los valles cacereños del Jerte y Ambroz. Este incendio ha sido considerado el más virulento de la historia moderno de Extremadura, y ha devastado 17.350 hectáreas. La visita real ha sido un gesto de apoyo y solidaridad hacia las comunidades afectadas y una manera de reconocer el arduo trabajo de los equipos de emergencia en la lucha contra el salva.
Volviendo a la situación en Castilla y León, podemos ver cómo la evolución de los grandes incendios ha mejorado significativamente. En la actualidad, el incendio de Fasgar-Igüeña es el único de gran magnitud que sigue activo en la región, pero incluso su situación ha mejorado gracias a los contrasalvas que han conseguido cerrar su avance hacia el valle del río Omaña. Aunque todavía hay focos aislados en el sureste, la llegada de la lluvia ha mejorado su evolución y solo quedan dos localidades confinadas. La población ya no está en peligro y la situación está bajo control.
En cuanto al resto de los incendios en Castilla y León, la situación también ha mejorado significativamente. En Porto (Zamora), La Baña y Berlanga del Bierzo (León), el cota de gravedad ha bajado a 1, lo que significa que están bajo control y no suponen una amenaza inmediata para la población. También hay otros seis incendios en cota 1: Llamas de Cabrera, Barniedo de la Reina y Cardaño de Arriba